miedo escénico
La Oratoria, o arte de hablar en público, existe desde hace muchos siglos. Ya en la Antigüedad hubo grandes oradores como Demóstenes, Pericles o Cicerón. Desde entonces hasta nuestros días, grandes personajes históricos se han caracterizado por su capacidad para hablar en público. Actualmente existen lugares, como el “Speakers’ Corner” (el rincón del orador) de Londres, donde la persona que lo desee puede pronunciar su discurso, sobre el tema que quiera, de forma espontánea, en pleno Hyde Park, el parque más importante de la capital británica.
¿Hablar en público u Oratoria? Dice el diccionario de la Real Academia Española que la Oratoria es “el arte de hablar con elocuencia”. En realidad, lo podemos llamar como más nos guste.

Hoy en día, en el mundo de la empresa, la comunicación o cualquier otro ámbito, expresarse correctamente y transmitir mensajes ante un auditorio está muy valorado profesionalmente. Sea cual sea tu profesión, en algún momento tendrás que hacer una presentación, pronunciar un discurso o dar una conferencia.
También en tu vida social. Hablar en las reuniones de la comunidad de vecinos, hacer un brindis en una celebración, preguntar una duda en una clase, una charla o una conferencia, será más fácil si conocemos las técnicas de la Oratoria.

La capacidad de hablar bien en público no es innata. Sí es cierto que hay personas que tienen más “facilidad de palabra”, una voz imponente, mayor capacidad de síntesis, o más gracia a la hora de contar algo, aunque lo que suelen tener los buenos oradores a sus espaldas, sobre todo, es mucha práctica. Anthony Robbins, uno de los mayores expertos en Programación Neurolingüística (PNL) del mundo, y un gran orador, cuenta en su libro “Controle su destino”:
“Yo me convertí en un excelente orador público porque, en lugar de una vez a la semana, me comprometí a hablar en público tres veces al día. Mientras que otras personas de mi organización se impusieron hablar cuarenta y ocho veces al año, yo hacía eso mismo en apenas dos semanas. Así pues, al cabo de un mes ya había adquirido dos años de experiencia. Y un año más tarde, ya tenía diez”.

Desde el buen psicólogo ofrecemos cursos de oratoria donde tendrás:

1.- manejo de ciertas herramientas que te facilitarán tu puesta en escena.

2.- a nivel grupal y/o individual.

3.-  un seguimiento

4.- experiencias vivenciales que facilitarán tu aprendizaje.